El autoerotismo, es decir, la capacidad de erotizarnos a nosotrxs mismxs y de generarnos placer sexual, es una forma natural y primaria del sexo. Además, suele ser la primera de las formas en que experimentamos con nuestra sexualidad y nuestro placer sexual.

A pesar de toda la represión que ha soportado, hoy en día el autoerotismo está relativamente aceptado, eso sí, como sustituto de algo mejor. Parece como si el coito fuese la única práctica sexual de verdad, a pesar de que hay muchas otras cosas que pueden disfrutarse a solas o en compañía de quien nos apetezca. El autoerotismo es una práctica completa y real, que proporciona placer y emociones reales.

 

Antes estaba convencida de que la masturbación llevaba al sexo, pero ahora sé que la masturbación es sexo.
-Betty Dodson-

 

Es curioso que cuando nos preguntan por nuestra primera experiencia sexual, solemos responder la primera vez que tuvimos relaciones con otra persona, cuando lo lógico sería responder la primera vez que nos autoestimulamos (si es que sucedió, claro).

Hacerse el amor a unx mismx tiene un sinfín de implicaciones y de beneficios. En este caso, voy a centrarme en algunos aspectos psicológicos, emocionales y relacionales (tanto con unx mismx, como con nuestrxs compañerxs sexuales) del sexo en solitario.

 

Cultivando la soledad

Si queremos revisar cómo experimentamos y vivenciamos el autoerotismo será necesario que reflexionemos sobre nuestro concepto de soledad y sobre cómo nos relacionamos con estos espacios en nuestra vida.

La soledad, además de confundirla a menudo con el aislamiento, no tiene buena fama.

Algunas personas consideran la soledad como uno de los grandes males del mundo. La temen y cuando se acerca la viven con angustia y tristeza. Ni siquiera podrían imaginarse contemplar la idea de ir un día al cine solxs o a comer a un restaurante. Imaginan que en esa situación, le gente sentirá lastima por ellxs, pensaran que es un/una pobre desgraciadx que no tiene a nadie en la vida, y en el peor de los casos, que es porque no vale nada.

No hace falta llegar a este extremo para estar evitando la soledad constantemente. Hoy en día vivimos envueltxs en una amalgama de distractores que provocan que, aunque aparentemente podamos estar solxs, realmente estemos conectadxs a otrxs o a entretenimientos de mil maneras diferentes. De esta forma, es muy fácil desconectarse de unx cuando se está pasando un rato en supuesta soledad y resulta difícil comprender y asimilar cómo vivimos realmente este aspecto en nuestras vidas.

 

La soledad es el imperio de la conciencia.
-G. A. Bécquer-

 

Es cierto que somos seres gregarios y que las relaciones sociales son de vital importancia en nuestro desarrollo y bienestar. No obstante, los espacios de soledad nos aportan, generalmente, el terreno de cultivo para encontrarnos, para conocernos, para profundizar en nuestras vidas, para descubrirnos, para descansar de los demás, para sentirnos, para reflexionar, para explorarnos, para revisar nuestras relaciones, para crear, etc.

Ocupar el espacio íntimo de la soledad nos empodera, refuerza nuestra autonomía y beneficia unas relaciones más equilibradas.

 

¿No es maravilloso no sentirse solxs, sino sentir que estamos en buena compañía cuando pasamos un rato con nosotrxs mismxs?

 

¿Y qué tiene que ver todo esto con el autoerotismo? El sexo a solas, tiene como componente esencial precisamente la soledad. Si no nos llevamos bien con ella, si la tememos, o nos angustiamos, o nos aburrimos, es probable que no disfrutemos, valoremos o busquemos momentos en los que darnos placer a solas, básicamente porque no queremos estar a solas. O que en ocasiones que si lo hacemos, sea precisamente para escapar de la sensación de soledad (al igual que encendemos la tv o cogemos el móvil) y tampoco valoremos la experiencia en toda su dimensión.

Si queremos disfrutar del sexo para unx, necesitamos aceptar que la soledad forma parte de nuestras vidas y valorar lo que nos ofrece. Buscar, respetar y proteger espacios para estar con nosotrxs mismxs. Reconocer que la satisfacción, el placer y la felicidad no solo se consiguen en compañía de otrxs.

De esta forma podemos disfrutarnos, sexualmente en este caso, siempre que queramos. También alimentamos nuestra libertad, en el sentido de que estar acompañadx, sexualmente o no, no es una consecuencia directa de la soledad ni una necesidad acérrima, sino una decisión personal de estar cerca de alguien concreto con quien deseamos compartir y compartirnos.

 

Y tú, ¿cómo te relacionas con tu soledad?, ¿ la disfrutas, la evitas, te duele, te sientes vacío, te aburres, te pone nerviosx…?

 

El sexo empieza en unx mismx

Parece que nuestra sexualidad siempre está ligada a los demás. Que está determinada a que aparezca alguien que despierte nuestro deseo, alguien que nos excite, alguien que nos lleve al orgasmo.

Es como si lxs otrxs fueran los que nos hacen sentir seres sexuales. Como si tuviéramos que esperar la aparición de alguien para acceder a nuestra propia sexualidad.

Nuestra sexualidad no es algo que nos concedan los demás, ni debería estar definida por la de otra persona. No necesitamos esperar que venga nadie a despertar nuestra sexualidad ni a darnos permiso para manifestarla. Esta energía no procede de fuera, está dentro de nosotrxs y podemos sentirla, conectarnos a ella y expresarla como nos guste.

La idea de que necesitamos que otra persona nos haga sentir nuestra sexualidad es una forma segura de perder todo el poder sexual.
-M. Lousada y L. Mazanti-

 

Obvio que compartir esta energía con otrxs es maravilloso, pero y compartirla con unx mismx ¿qué tal?

Puesto que cuando fuimos creciendo y descubriendo nuestra sexualidad empezamos a recibir muchos mensajes que nos decían que era algo vergonzoso, es necesario que nos devolvamos el permiso para experimentar ese placer.

Volver a mirar la sexualidad y el autoerotismo con ojos inocentes, devolverle su naturalidad y espontaneidad nos abre a experimentar el placer genuino, libre de culpas y pecados. Nos devuelve el permiso y la inocencia que nos robaron y nos reconecta con nosotrxs.

 

…To be continued…

 

Recomendación bibliográfica: Sexo para uno: el placer del autoerotismo. Betty Dodson

 

»Puedes encontrar más información sobre cómo funciona un proceso terapéutico enfocado en la sexualidad aquí.

 

-Aquí tienes la primera parte del artículo:  Autoerotismo, intimidad y amor propio (2ª parte)

 

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